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La parroquia embrujada

parroquia embrujada en argentina

Todo comenzó en 1977, parroquia ubicada en la calle Velez Sarfield, Buenos Aires, Argentina. El primer suceso paranormal ocurre en medio de un bautismo, donde había un montón de chicos, y también adultos que fueron testigos de lo que paso, y comenzaron a contar y difundir esta historia.

En un momento del bautismo, el sacerdote solicita a las mamas que acompañen a sus bebes con los padrinos a la pila bautismal, para poder echarles el agua bendita. Había una nena que no paraba de llorar que, lejos de ser un llanto tierno, era lo contrario, un llanto agudo, agitado, un llanto de dolor.

Algunos sacerdotes, están acostumbrados a tocarse con este tipo de sucesos. Los bebes se encuentran en situaciones desconocidas, y lloran. Pero el llanto de esta nena era distinto. Tal abrupto era, que la madre de esta nena se empieza a descomponer. A la nena se le comienzan a torcer los dedos para atrás. Las palmas de sus manos abiertas con sus dedos para atrás. Pero eso no fué todo.

El sacerdote decidió acercarse a hacer foco en esta nena, para que se calme un poco. Pero lo que paso fue verdaderamente inesperado y macabro. Cuando se acercó, no llego ni a ponerle la mano en la frente, que se desvaneció, se desplomó. De tal forma que parecía como si lo hubieran desconectado. Cayó tendido en el piso, golpeó su cabeza contra el piso de mármol.

Todo el mundo en la parroquia comenzó a pedir ayuda, hasta que finalmente llegó una ambulancia y se descubrió que había muerto en el acto. La autopsia también arrojo un resultado inesperado. No había rastros de infarto, cardiopatía, nada. Simplemente su corazón se apagó.

Los vecinos del lugar, aseguran desde esa tarde, que algo pasó en la parroquia. Que un espíritu, un demonio, algo oscuro, maligno, que estaba en el cuerpo de la nena, salió de ella en el momento que la estaban por bautizar y se llevó la vida del sacerdote. Pero que esa entidad maligna quedó dentro de la parroquia.

Aquellos que visitaron la parroquia fueron testigos de un montón de sucesos paranormales. Durante las noches en medio del silencio, el órgano se tocaba solo. Notas completas a todo volumen que nadie sabia quien las tocaba. Otros testigos, contaron como algunas imágenes que formaban parte de la parroquia, como las de los santos, la de la virgen, tenían una mirada extraña. Incluso muchos chicos del grupo de boy scout de la parroquia contaron como las imágenes los seguían con la mirada. No uno, muchos chicos contaron como las imágenes se movían.

¿Será que una entidad demoníaca puede incluso poseer una imagen? ¿Una estatua? En otra ocasión, en medio de la misa, la cruz de cristo se descolgó misteriosamente, y golpeó a un monaguillo dejándolo internado.

Sin dudas, el testimonio de una mujer de casi 80 años fue uno de los mas impactantes. En esta parroquia embrujada ella descubrió como, en una tarde, con los ojos cerrados, comenzó a sentir que alguien mas estaba con ella. Abrió los ojos y comprobó que no había nadie. Volvió a cerrar los ojos, siguió rezando y comenzó a escuchar pasos. Pasos de alguien que se acercaba. Se acercaba al banco donde estaba ella, sintió los pasos, sintió el crujido de la madera del banco. Abrió los ojos, y no había nadie. En ese momento, levantó la vista, y esta señora de casi 80 años, describió haber visto a un hombre parado delante del altar. Un hombre de torso desnudo, de un rojo incandescente, con cuernos, con una capa y con patas de cabra. Describió al mismísimo diablo. Lo cierto que es ese lugar, el piso quedó marcado con fuego.

El final de esta historia resulta aun peor. El sacerdote se encontraba en la tarde de confesiones. Alguien se acerca al confesionario. Alguien con un tremendo olor al cigarrillo. Una voz le dice al cura: -Padre, vengo a confesarme. A lo que el cura le repregunta cual era el pecado. – El pecado todavía no lo he cometido. Entonces no hay razón para confesarse, estas a tiempo del arrepentimiento. Contesta el padre. -No, vengo a confesarme, porque el pecado lo voy a cometer igual. Voy a matar a un hombre ahora mismo.

El sacerdote, desesperado, salió corriendo en busca de otro sacerdote de la parroquia. Cerró el confesionario dejando al hombre adentro y llamaron a la policía. No pasados mas de 15 minutos, la policía llegó a la iglesia y procedieron a abrir la puerta para detener a esta persona. Lo que se encontraron fué espantoso. La horrorosa imagen de un hombre anciano, de unos 90 años, que se había suicidado.

Lo extraño, es que se suicido con un cuchillo clavado desde abajo de su mentón que perforo toda su cabeza. Y lo más extraño es lo que dijo la autopsia. Que no hubo espasmo calavérico, que el hombre increíblemente, con una fuerza sobrehumana, pudo penetrar esa cuchilla de carnicero de abajo para arriba. Y tuvo la fuerza para seguir haciéndolo incluso cuando su cerebro ya estaba dañado. Demonólogos, aseguran que una entidad demoníaca habría tomado el cuerpo de este anciano y lo habría forzado a suicidarse.

Esta es una historia real, aunque quienes la cuentan prefieren no revelar el nombre de dicha iglesia.