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La Leyenda de la Llorona

leyenda de la llorona

A inicios del siglo XVII, una mujer muy bella, llamada Susana, de origen indígena,  se enamoró de un noble diplomático español, quien también estaba muy enamorado de ella.

El muchacho, llamado Santiago, debía cumplir con muchas obligaciones, por lo que se ausentaba bastante asistiendo a reuniones de trabajo, a las que debía acudir solo. Sin embargo, en los tiempos libres todo parecía marchar de maravilla, y ambos disfrutaban mucho de su tiempo juntos.

Al cavo de una década, la joven pareja ya había procreado tres hermosos hijos, todo parecía felicidad. Pero a lo largo de unos meses, las ausencias del muchacho eran cada vez mas largas.

Otra disputa entre la pareja, era que no estaban casados, y ella insistía en que deberían hacerlo. Asunto que a Santiago no le agradaba para nada, y siempre evitaba la conversación. Pero en realidad, existía un motivo real, y era que el muchacho se avergonzaba del origen indígena de Susana. Y debido a las discusiones que esto traía, Santiago decidió hacer su vida solo, y casarse con otra mujer.

Dicha traición despertó la ira en Susana, quien decidió vengarse. Era tal el odio que sentía hacia Santiago que decidió acabar con lo que él mas quería, sus hijos, sus propios hijos. Cegada por la furia y la sed de venganza, se dirigió hacia orillas del río con los tres pequeños y, empezando por el mas pequeño hasta concluir con los tres, los ahogó en el agua.

Inmediatamente después de asesinarlos, tomó conciencia de lo que había hecho y rompió en un llanto irremediable. Atormentada por la culpa y destrozada de dolor, por los actos que había cometido, no lo soportó. Acto seguido, se suicido tirándose al río ella también.

Días después, su cuerpo fue descubierto a orillas del río por un pescador de la zona, quien después de buscar sin éxito familiares de la fallecida, decidió darle cristiana sepultura.

Cuenta la leyenda, que la llorona nunca alcanzó el descanso eterno, y que todas las noches se pasea a orillas del río en busca de sus hijos, llorando, y con un vestido blanco, de novia.

Esta historia transcurrió en México, principalmente en la zona de los afluentes. Y han habido personas que relatan haber escuchado el llanto de la llorona, y sus temidos gritos exclamando: -¡Ay mis hijos!-.

La Llorona. Tesimonios

Con el paso del tiempo, las personas del pueblo donde ocurrió la tragedia ya no hablan de ella como Susana, sino que la llaman “La Llorona”.

Varias personas afirman haberla visto caminando a orillas del río, otros flotando sobre las aguas, mientras que otros cuentan haber escuchado sus gritos.

Muchos dicen que la han visto, otros que son puras mentiras para crear historias de terror, lo cierto es que la leyenda existe y perdurará hasta que la sigamos contando.