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Leyenda del lobizon

leyenda del lobizon

La leyenda del lobison (del portugués lobisomem) lobizón, Juicho, Luisón o Luisõ hace referencia a un personaje propio de la mitología guaraní, la cual concuerda con la leyenda europea del hombre lobo. El origen esta maldición proviene del matrimonio de Tau y Kerana, según cuenta la mitología guaraní. De apariencia pálido, flaco , alto y peludo.

Cuenta la leyenda que se trata de el séptimo hijo varón de un mismo matrimonio o concubinato. Por eterna maldición, se terminaría transformando en un animal extraño, mitad perro mitad cerdo, con enormes patas y grandes orejas. De un pelaje tan oscuro como la noche, que despide fuego de sus ojos y emana un horripilante olor a podrido.

Esta transformación no ocurre en cualquier momento, sino que a la medianoche de los días martes y viernes.

Luego de realizada la metamorfosis, el lobizon sale de cacería toda la noche, hasta que el canto del gallo, anunciando la madrugada, lo devuelve a su condición humana. Durante su cacería se dice que se pasa la noche recorriendo cementerios y revolviendo tumbas en busca de carroña. También recorre los corrales y chiqueros en busca de excremento, su comida preferida. Su aparición es alertada por perros, quienes detectan su presencia y alertan a la gente aullando toda la noche.

La única forma de devolver la forma humana al lobizon, es disparando con un arma bendecida. Cuando esta en presencia de su propia sangre, recupera su forma humana, pero se convierte en enemigo mortal de quien lo haya herido, y no para hasta eliminarlo. Para romper el hechizo desde su nacimiento, debe ser bautizado por 7 iglesias diferentes y apadrinado por el presidente de la Nación.

En Argentina, en el año 1973, el presidente Juan Domingo Perón dio formato legal a esta costumbre a través del decreto número 848, conocido como ley de padrinazgo presidencial. Antes de eso se solía apedrear al séptimo hijo varón, para evitar que su transformación progresara.

En otros países se lo conoce como hombre lobo, y se dice que aparece en noches de luna llena y gusta merodear por las casas en busca de niños no bautizados. Una vez en sus garras, los destroza y les chupa la sangre.

Historiadores de todo el mundo cuentan que las raíces de esta leyenda surge de varios países en diversas partes del mundo.

Casos Reales

Según una investigación realizada, el primer caso que se registra del lobizon, ocurrió en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, en el año 1877, cerca del almacén “la colorada” que aún hoy funciona. La familia tuvo 7 hijos varones seguidos. Vendieron su campo, y se fueron a vivir a la provincia de Mendoza. Quienes conocen en apellido de esa familia, cuentan que trae mala mucha suerte mencionarlo. Contaba José Elías, un peluquero del barrio cerca del almacén “la colorada”, quien supuestamente conoció al lobizon, ya que este en su vejez volvió a Chivilcoy y le contó que en su infancia se había transormado 3 veces hasta que su padre, quien era ateo, decidió rebautizarlo en 7 iglesias diferentes.

Alemania, siglo XVI. El famoso caso de Peter Stumpp, un supuesto hombre lobo, que asesinó a muchas personas que lo habían ofendido. En especial mataba y devoraba a muchachas y niñas de tierna edad. Se dice que tuvo un hijo de su propia hija, y que se lo comió después de asesinarlo. Sus perseguidores lograron capturarlo, para luego torturarlo, y finalmente ejecutarlo. Su cabeza fue empalada el las puertas de la ciudad.

El caso mas reciente se registra en Salto de las Rosas, Mendoza, Argentina, en el año 2000. Toda la población creía que había un lobizon por la zona. Varios habían visto su presencia, y se sumaban al hecho varias desapariciones de gallinas, que adjudicaban a este hombre animal. Luego de unos días, las gallinas dejaron de desaparecer y la historia quedó en el olvido. Sin embargo en 2012, un hombre del barrio del cementerio local, afirmo que había visto a la criatura y que había matado animales. Así lo publicó la policía local.